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Così fan tutte in Warsaw

  • Iga Olszewska
  • 11 may
  • 5 min de lectura

Cosí fan tutte, ossia la scoula degli amanti

Wolfgang Amadeus Mozart


Cast: Laura Topolánszky, Karolina Nosowska, Hubert Zapiór, Gyula Rab, Teresa Marut,

Dariusz Machej

Warsaw Chamber Opera in Warsaw

8 th May 2026


“Così fan tutte, ossia la scoula degli amanti,” inaugurated the 35 th Mozartian Festival at the

Warsaw Chamber Opera. It is an annual celebration of Mozart’s opera gathering famous

voices and directors from Poland and abroad. This particular staging of Mozart’s opera buffa

was set in the present day, yet not in a realistic manner: the sisters Fiordiligi and Dorabella

lived in luxury, and the two fiancés, Ferrando and Guglielmo, departed for Greenland,

reappearing on stage dressed as Inuits.


Although Paweł Szkotak’s interpretation of the piece is not literal, it does not change

the original libretto by Lorenzo da Ponte. His idea was supported by Mariusz Napierała's

stage design. It was quite minimal, but we must remember that the Warsaw Chamber Opera

stage is tiny, and huge decorations would restrict the performers; movements. In this case, the set design relied mostly on colourful accents and projected images of landscapes that acted as a contrasting backdrop to the all-white interior. Only at the very end of the opera did a large copy of Antonio Canova’s sculpture “Psyche Revived by Cupid’s Kiss” appear on stage, guiding the interpretation of the characters’ fate. However, it was the modern costumes designed by Sylwester Krupiński that made the production memorable and transferred the whole staging to the present. Fiordiligi and Dorabella both wore elegant yet minimalist dresses, and during the finale, they wore wedding gowns. When Ferrando and Guglielmo left for war, they were dressed in white army uniforms with skis strapped to their legs. Later in the performance, when the characters changed identities, they appeared either disguised as Inuits with long hair, moustaches, and tattoos — sometimes accompanied by a polar bear — or in simple suits. Despina’s costumes were also notable; most of the time she wore a simple maid’s outfit, but when she pretended to be a doctor or a notary, her outfits were hilarious – she wore a shining silver pantsuit as the doctor.


The day after the premiere, the main cast consisted of: Laura Topolánszky as Fiordiligi

and Karolina Nosowska as Dorabella, who were both making their role debuts. Laura’s

performance was extraordinary, both vocally and theatrically. She sang Mozart’s complex

phrases effortlessly while portraying her character brilliantly. Karolina Nosowska also gave a

great performance with a powerful voice and magnificient technique, particularly in the famous Act I aria, “Smanie implacabili.” However, the performance would not have been such a success without their male counterparts: Hubert Zapiór as Guglielmo and Gyula Rab as Ferrando. They both performed wonderfully on stage, but the baritone truly drew public’s attention. And we cannot forget the third plotting duo: Despina and Don Alfonso. Teresa Marut’s performance as Despina was a masterclass in comedic timing and vocal technique. However, it was Dariusz Machej as Don Alfonso who truly connected with the audience.


The Warsaw Chamber Opera’s intimate setting allows for close relationships between

spectators and performers. The choir often sings from amongst the audience, and the acoustics of the hall truly bring out the power of the sound. The orchestra, Musicae Antiquae Collegium Varsoviense (MACV), conducted by maestro Adam Banaszak, provided the singers with an uninterrupted musical line. Overall, the show proved to be a unique experience, receiving long standing ovations.


Iga Olszewska



“Così fan tutte, o La escuela de los amantes”, inauguró el 35.º Festival Mozartiano de la Ópera de Cámara de Varsovia. Se trata de una celebración anual dedicada a las óperas de Mozart que reúne a voces y directores famosos de Polonia y del extranjero. Esta puesta en escena de la ópera bufa de Mozart estaba ambientada en la actualidad, aunque no de manera realista: las hermanas Fiordiligi y Dorabella vivían rodeadas de lujo, y los dos prometidos, Ferrando y Guglielmo, partían hacia Groenlandia, reapareciendo en escena vestidos como inuit.


Aunque la interpretación de la obra realizada por Paweł Szkotak no es literal, no modifica el libreto original de Lorenzo da Ponte. Su idea estuvo respaldada por la escenografía de Mariusz Napierała. Era bastante minimalista, pero hay que recordar que el escenario de la Ópera de Cámara de Varsovia es muy pequeño y unas decoraciones enormes habrían limitado el movimiento de los intérpretes. En este caso, la escenografía se basó principalmente en acentos de color e imágenes proyectadas de paisajes que actuaban como contraste frente al interior completamente blanco. Solo al final de la ópera apareció en escena una gran copia de la escultura de Antonio Canova “Psique reanimada por el beso de Cupido”, guiando así la interpretación del destino de los personajes. Sin embargo, fueron los modernos vestuarios diseñados por Sylwester Krupiński los que hicieron memorable la producción y trasladaron toda la puesta en escena al presente. Fiordiligi y Dorabella llevaban vestidos elegantes y minimalistas y, durante el final, aparecían con vestidos de novia. Cuando Ferrando y Guglielmo partían a la guerra, iban vestidos con uniformes militares blancos y esquís atados a las piernas. Más adelante, cuando los personajes cambiaban de identidad, aparecían disfrazados de inuit con largas cabelleras, bigotes y tatuajes —a veces acompañados por un oso polar— o con sencillos trajes. Los vestuarios de Despina también fueron destacables; la mayor parte del tiempo llevaba un sencillo uniforme de criada, pero cuando fingía ser doctora o notaria, sus atuendos resultaban hilarantes: como doctora vestía un brillante traje plateado.


Al día siguiente del estreno, el reparto principal estuvo compuesto por Laura Topolánszky como Fiordiligi y Karolina Nosowska como Dorabella, ambas debutando en sus respectivos papeles. La interpretación de Laura fue extraordinaria tanto vocal como teatralmente. Cantó las complejas frases de Mozart con total naturalidad mientras daba vida a su personaje de manera brillante. Karolina Nosowska también ofreció una gran actuación, especialmente en la famosa aria del primer acto “Smanie implacabili”. Sin embargo, la representación no habría sido un éxito semejante sin sus compañeros masculinos: Hubert Zapiór como Guglielmo y Gyula Rab como Ferrando. Ambos estuvieron magníficos sobre el escenario, aunque el barítono fue quien realmente captó la atención del público. Y no podemos olvidar al tercer dúo conspirador: Despina y Don Alfonso. La interpretación de Teresa Marut como Despina fue una auténtica lección magistral de timing cómico y técnica vocal. No obstante, fue Dariusz Machej como Don Alfonso quien conectó verdaderamente con el público.


El ambiente íntimo de la Ópera de Cámara de Varsovia permite una relación cercana entre espectadores e intérpretes. El coro suele cantar desde entre el público y la acústica de la sala realza verdaderamente la potencia del sonido. La orquesta Musicae Antiquae Collegium Varsoviense (MACV), dirigida por el maestro Adam Banaszak, proporcionó a los cantantes una línea musical fluida e ininterrumpida. En conjunto, el espectáculo resultó ser una experiencia única, recibiendo largos aplausos en pie.


Iga Olszewska

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